Tesis de un Angel Cruel

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    Lunati[qiu]
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    Tesis de un Angel Cruel

    Mensaje  Lunati[qiu] el Sáb Jun 13, 2009 12:54 am

    Antes de poner el fic quiero decir, recalcar y reiterar que este fic NO ES MIO. Pertenece a su dueña, Chika. Y fue traducido al español por Minna para la pagina : http://www.videojuegosamazing.com/historia.htm

    Yo lo único que hice fue copypastearlo y separarlo en parrafos según creí oportuno. Lo cuelgo por que estoy en dique seco con mis fics y no es plan de que Zell tenga sobre sus hombros todo el peso de los fics de la página ^^.

    Aquí va el primer capítulo:

    CAPITULO 1: "Sensaciones Nocturnas"(author: Chika/translator: Minna, mjv )
    Un mes después, en una cálida noche de verano... Las calles de Shibuya aún bullían de gente pese a que eran ya las 2:30. Las personas se mezclaban entre sí como si la noche recién comenzara. Hasta las calles que se bifurcaban desde la "Center-Gai" (Avda. Central) estaban repletas del calor de la excitación. La música llegaba a las calles desde las discos y las salas de conciertos. Una de ellas en especial, en una callejuela de Center-Gai, aún tenía colas en las puertas. Sobre el portón colgaba un cartel de neón que decía "HESPERIA", brillando en el cielo, y debajo de éste uno más pequeño indicaba: "¡¡ABIERTO HOY!!".
    Claro, en Shibuya hasta una sala chica como ésta era recibida con los brazos abiertos. Una cola de recién llegados aún esperaba su turno. Adentro era aún peor. El estrecho pasillo que llevaba a la sala estaba lleno de borrachos. La misma sala, con un diminuto escenario al final, estaba "abochornada" (por decir algo) por la gran cantidad de gente. Una "nube" de humo de cigarro llenaba el aire junto a los susurros del público en un inquieto zumbido, como el ritmo de la marea. Este se convirtió en un rugido cuando se apagaron las luces, hundiendo todo en la sombra. Sólo podía verse la puerta que daba al pasillo, y el signo de la SALIDA DE EMERGENCIA que brillaba débilmente en la oscuridad. Entonces un foco apunto al centro del escenario. Un muchacho de unos 17 años se paró en medio y levantó la mano. Los murmullos disminuyeron. El sonrió levemente y se sacó la cola de caballo del hombro.
    "¡Muchísimas gracias por asistir al primer concierto en vivo de 'Stella'! Lástima que sea nuestra última canción de la noche, pero estamos seguros de que volveremos a vernos...". Suspiros femeninos pudieron oírse desde la masa de gente. el muchacho aliso la chaquetilla que llevaba sobre su torso desnudo y apuntó al público. "Y AHORA, para el gran final, 'Let's Do the Motion'!". La sala volvió a llenarse de gritos cuando se apagó el foco. "BO...OM!". Con la pesada música de fondo sacudiendo la sala el foco re-iluminó la escena y, en vez del muchacho, apareció una chica. Su pelo castaño y corto hasta la barbilla refulgía. El público se agitaba con el ritmo entre las luces. "¡TODOS QUIEREN VER EL SOL! ¡TODOS QUIEREN VER LA LUNA!".
    Un callejón detrás de la torre. Podía oírse el bullicio de la sala en medio de las cajas de cartón y las pozas de lluvia primaveral. Cortos pasos sacudieron las pozas, y dos siluetas se delinearon en la oscuridad. Una de ellas, la de un chico, se plantó firmemente frente a la otra. el viento cálido sacudió su pelo oscuro, que se mantenía a los lados del rostro con un cintillo blanco. Metió las manos en sus bolsillos y miró a su rival. En su espalda resplandecía el emblema del Sol. "¿No sabes rendirte?... ¿Realmente hay que hacer esto?". Kyo lo dijo rascándose la cabeza. El otro sonrió burlonamente y levantó con lentitud su mano derecha. Volaron las chispas y una flama violeta bailó en su palma, iluminando su rostro frío. "Es nuestro destino... ¡No importa dónde ni cuando se lleve a cabo!". "No me interesa la rivalidad de nuestros clanes, pero...". Kyo se sacó la mano izquierda del bolsillo. La elevó también en el aire, y llamas escarlatas brillaron enseñando su bellísima cara. "¡Tomaré cualquier lucha que me ofrezcas, Yagami!". La música de la sala se metió en la callejuela.
    "... Espera a que las sirenas suenen en tu mente / como una afilado cuchillo de plata / Los reflectores bailan en el cielo / ¡¡Luego de que se quema un petardo en la noche, un milagro se desborda!!".
    "¡¡ONIYAKI!!".
    "... Necesito unos segundos y estaré dentro / Necesito una visión, más y más alta / ¡¡Ooooh... AHORA!!".
    "¡¡YAMIBARAI!!"...
    "... ¡Días brillantes, noches brillantes! / ¡Días brillantes, noches brillantes!...". La voz desapareció entre los rugidos de la multitud.

    "¡Estuvo muy bien, muchachos!". Los tintineos de los vasos llenaron la ahora vacía sala de "Hesperia". Los jóvenes de la banda se sentaron en el escenario. La pieza se sentía fresca después de la "violenta" limpieza recibida una vez que la gente se fue. "¡Amigos, estoy muerto!", exclamó el baterista tras beberse toda la cerveza. Su cuerpo sudaba tanto que la camisa se le pegaba al pecho, y su pelo estaba echado hacia atrás. "Tocaste muy duro, ¿o no, Itsuki?". Itsuki cogió otra cerveza y sonrió. "Sí, pero ahora estoy por fallecer!", y abrió la lata. "También estoy cansadísima... ¡Nada más por hoy!", dijo Hotaru, una de las percusionistas, y le arrebató la lata a Itsuki. "¡Y Ud. ya ha tenido bastante, señor!". Todos se rieron mientras se levantaban y echaban a andar hacia el pasillo. "¿Dónde vas, Kira?", preguntó Itsuki a la pelicorta vocalista cuando ella partió en la dirección contraria. "Quiero ver si dejé con llave la puerta trasera". "Por ahí se sale...". "Creo que sí". "Okey, ja mata na-! (¡nos vemos!)". "Oyasumi! (buenas noches)", le gritaron a Kira mientras ella se despedía con la mano. Fue tras bambalinas y revisó si alguno había olvidado alguna pertenencia. Tras apagar las luces, se dirigió a la salida trasera que iba al callejón. Sólo se oía el ruido de sus pasos en el piso encerado. Y al abrir la pesada puerta de metal... "Goooo! CRASH!!". Flamas rojas traspasaron el callejón y, debido al impacto, Iori cayó en las cajas. Pasmada, Kira se quedó en la puerta.
    "¿QUE?... ¿Qué diablos hacen en este sitio?". Kyo miró hacia arriba al oír su voz. Kira lo miró, y luego al caído Iori. Aunque Kyo no estaba tan herido, también podían verse moretones y cortes en su cuerpo. "¿Están peleando? Por mí está bien, pero no quemen todo el edificio por ello". Kira saltó de la escalera y corrió hacia el caído Iori. Aún sin entender nada, Kyo se limitó a mirar. Ella sacó a Iori, puso su brazo alrededor de su propio cuello y, tratando de soportar el peso de su cuerpo, empezó a caminar de vuelta hacia la salida. "Hummmmmm... ¿Que hace, señorita?". "Bueno, no puedo dejar en la calle a un herido, ¿o sí?, dijo ella arrastrando a Iori hacia adentro. Lo llevó a una pieza cercana, donde había un viejo diván, y lo acostó sobre él. Aliviada de su carga, Kira volvió a la puerta. "También te ves herido. No tanto como él, pero... ¿Vienes? Tengo vendas y medicinas", y le hizo un gesto para que entrara. Kyo pensó en su fobia a las medicinas, especialmente a aquellas para los cortes, y se estremeció. Pero, recordando que estaba frente a una muchacha, se irguió y se arregló los mechones. "No, mejor no. Si él (Iori) se levanta y yo estoy ahí, el edificio seria sitio para el segundo round". Kyo se metió las manos al bolsillo, le hizo un guiño y se marchó.
    Caminando entre la gente, Kyo se pasó el dedo por el corte en su mejilla. Maldiciéndose por no haber podido evitar el golpe de Iori, pensó nuevamente en la lucha y su abrupto final. "Vaya, era guapísima... ¡Bastardo con suerte! ¡Tener sus heridad curadas por esa chica!... Quizá debí quedarme...". Volvió a insultarse por hacerse el duro con la joven, pudiendo haber tenido sus heridas también curadas por ella. Y... "Shimatta! ¡No le pregunté ni el nombre! Realmente no es mi día...".
    El cuerpo de Iori estaba extendido en el diván. Su chaqueta y su camisa, cubiertas de sangre y suciedad, habían sido reemplazadas por un simple trozo de papel que descansaba sobre su pecho. Tenía extrañas señales escritas en él, y parecía ser un fuda (talismán japonés consistente en una papeleta con palabras sagradas, usado para la suerte y la magia). Kira se sentó en la silla junto al diván. Cerró los ojos y extendió los brazos hasta las rodillas, susurrando palabras inaudibles. El fuda sobre el pecho de Iori empezó a brillar. "...on, rin, shao, mei...". El fulgor del fuda rodeó a Iori y luego disminuyó. Sus dedos se movieron y... "¡¡Aaaargh!". Repentinamente Iori se sentó en el diván. El fuda, cumplida su misión, se esfumó en el aire. Sin notar su nueva condición, Iori miró alrededor de esta pieza tan extraña para él y, notando que no estaba solo, miró a Kira. "¿Qué diablos...? ¿Y quién eres?". "¿Que quién soy? Vaya, te salvé de que te pegaran ahí afuera, ¿y esto es lo que recibo?", y se paró de la silla riendo. "¿Ser golpeado? Entonces perdí de nuevo ante Kyo...", e Iori golpeó su puño contra el sofá maldiciéndose en silencio por haber fallado. Otra vez. Pero, ¿y el dolor? Iori examinó su cuerpo sin hallar moretones ni cortes. "Yo... Yo creí que estaría cubierto de...". Iori miró a Kira, que le extendía la camisa y la chaqueta. Estaban limpias y secas, y todas las quemaduras y cortes habían sido reparadas. "Si supieras cuánto trabajé para sacarles toda la sangre...". Eran las 4:30 cuando dejaron el edificio.
    El callejón estaba ahora cubierto por la fría niebla matinal. Kira cerró la puerta con llave. "No sabía que hubiera una nueva sala de conciertos". "La abrieron recién esta noche. Tú pareces ser hombre de bandas también". "Algo así, claro". Kira miró el reloj y chilló. "¿¡LAS CUATRO Y MEDIA?! ¡Esta noche sí que fue larga! Pero hasta con la ayuda del fuda, curarte en dos horas es realmente sorprendente... Me pregunto si te habrá ayudado tu sangre Orochi...". Iori abrió los ojos al oírla mencionar la palabra "Orochi". "¿Quién eres?". Kira sólo sonrió al hombre confundido mientras daba la vuelta. "¡Esa es tu decisión, Yagami Iori-kun!". Y se mezcló en la multitud.
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    Re: Tesis de un Angel Cruel

    Mensaje  Dreaming_Zell el Jue Jun 18, 2009 11:42 am

    Me ha gustado muuuucho.
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    Re: Tesis de un Angel Cruel

    Mensaje  Lunati[qiu] el Jue Jun 18, 2009 10:17 pm

    CAPITULO 2: "¡¡HOLA DE NUEVO!!". (author: Chika/translator: Minna, mjv )

    El sol mañanero cegó a Kyo mientras corría al colegio. Se rascó la cabeza, aún aturdido por la trasnochada, y bostezó. "Oh Dios, realmente no estoy para nadie...", murmuró, aún cansado tras el encuentro con Iori en Shibuya, la noche anterior. Pero era el primer día del semestre y hacerse la cimarra justo hoy significaría un GRAN reto de Yuki y un dolor de cabeza.
    "¡¡Buen día, Kyo!!". Slam! "¡¡Arrrrrrrgh!!". Athena, ahora compañera de clase de Kyo, llegó corriendo desde atrás y le palmoteó. Aunque ella luchaba en el King of Fighters, la fuerza física de Athena significaba menos que una picada de mosquito para Kyo. Pero hoy, hasta una palmada amistosa suya le hizo sentir un dolor tremendo.. "¡Ah... gomen (perdón)! ¿Pasa algo?". "Ha, nada..., sólo que me agarró ese loco anoche". "¿Te refieres a Yagami-kun? ¿Así que luchaste? ¿La noche antes del comienzo de clases?". Tratando (sin éxito) de disimular el dolor frente a ella, Kyo le contó a Athena lo que había pasado en la noche. "Hmm... eso es por salir a vagabundear... ¿Pero quién fue el vencedor?". "Una chica nos detuvo antes de que pudieramos acabar, y se llevó a Iori adentro...". "¿De verdad? Espero que él no se la haya comido...". Kin, kon, kan, kon..... Entonces sonó la campana y los devolvió a la realidad. "¡Mierda! ¡¡Athena, corre!!" "¡Espérame!". Y echaron a correr...
    “¿Y llegas atrasado el primer día? ¡Patético!". Yuki saludó a Kyo de este duro modo. Yuki, la presidenta de curso, era la novia de Kyo, pero no por su relación dejaría de lado su sentido de la responsabilidad. Apenas Kyo se dejó caer exhausto en la silla, fue hacia él con las manos en las caderas. Su enfado, sin embargo, no disminuía su belleza. Su pelo corto y castaño, levemente rojizo, caía sobre su graciosa cara al moverse. Sus ojos estaban muy abiertos y llenos de emoción... Pero no era lo que Kyo quería ver en ese momento, estando tan adolorido luego de correr forzadamente. La miró y supiró. "¡Déjame descansar, Yuki!". "¡Por decírtelo así! Te he dejado descansar desde Dios-sabe cuándo, y mírate! Ahora párate, o nos atrasaremos para la asamblea". "¿Huh?". Yuki sacudió las manos en el aire. "¿Y este es tu quinto año aquí, no? ¡LA ASAMBLEA! ¡La que tenemos al comienzo de cada año!". "¡Diablos, es cierto! ¡La asamblea! ¿Y me lo corrí todo sólo para ver que es lo único que tenemos hoy?". Kyo se acordó de los largos discursos del director. Cogió los libros nuevos del escritorio y los metió en la mochila. "¿Qué haces, Kyo?". "¿Que qué hago? ¿Crees que no estoy lo suficientemente aburrido como para ir a esa estúpida asamblea? ¡Yo me largo!". "¿¡Qué!? Pero Kyo...". "Dile a los profes que me enfermé o algo así, ya? ¡Nos vemos, Yuki!".
    Antes de que ella pudiera hablar, Kyo cogió el bolso y desapareció. Al darse cuenta, Yuki miró el escritorio vacío y descargó en él un puñetazo. Sólo logró agarrarse un dolor de los mil demonios que aumentó su rabia. "¡Mou (maldición)! ¡Ya se las verá conmigo!".
    “Chikoku~~ (Tarde)! ¡Me atraso el primer día de clases!", exclamó Kira mirando su reloj pulsera. Echó a correr por el paseo con tacos y todo, agarrando la correa de su bolso que, en un segundo, colgaba de su hombro. Llegar a casa tan tarde, y los "extraños" encuentros de la noche, la mantuvieron despierta por un rato, y al mirar el reloj, ya había pasado la hora de las clases de la mañana. "Bien, por último llegaré a la clase de la tarde. Supongo que tendré que pedirle apuntes a Shizuku...", pensó Kira justo al mirar el local de videojuegos que acababa de pasar. Las puertas de vidrio se abrieron y salió un chico con uniforme de colegio.
    "¡Vaya! ¡Ahora no tengo ni un yen!", exclamó mientras se ajustaba el cintillo. Kira lo miró y contuvo la risa que le surgía de la garganta. Se irguió y caminó silenciosamente hacia el muchacho. Manteniendo la distancia, le pegó en la cabeza con el bolso. "¡Kora (hey), chiquillo!". "¡Ow!.... Eres la de la otra noche... ¿Qué haces acá?". "Mira quién habla, deberías estar en el liceo a esta hora". "¡Ok, ok, me escapé! ¿Y qué haces acá?". "Bien, estoy en la misma posición que tú... Sin querer me perdí la clase de la mañana, y tengo que esperar hasta la tarde". "¿Sin querer? Ah, claro...". "¡Oye, al menos voy a clase! Te ves aburrido... ¿Vienes?". "¿Huh? ¡Sería aprender de oído!". "¡Ni en un millón de años! No es una clase de sermones, así que creo que no será tan aburrido". "¿¡Estás en el instituto!?". "Sí. ¿Qué me dices?". Kyo estaba más que alegre de matar el tiempo, siendo que había gastado sus monedas en los juegos, y especialmente con una chica guapa. Aunque la idea del instituto lo asustaba un poco, era mejor que irse a casa a dormir. "¡Seguro!".
    "¡¡OSO----I (eres lenta)!!", gritó Ruka, sacándose la cola del hombro, al ver a Kira correr en la facultad. Kira fue hacia sus amigos, con Kyo detrás de ella. "Puse tu nombre, así que estás 'presente'. Pero luego me compras algo de comer, ¿sí?”, dijo Itsuki, cambiando su mochila del hombro izquierdo al derecho. Kyo mantuvo la distancia creyendo que ellos le reconocerían debido a la exposición periodística del verano pasado en el KOF '96. Interactuar con los fans no era siempre fácil, y Kyo lo aprendió del modo difícil. Miró alrededor del campus mientras Kira hablaba con sus amigos (y parecía haberse olvidado de la presencia de Kyo). "¿¡'Instituto de Arte de Tokyo'!? Así que estudia arte, ¿eh?", pensó Kyo mientras observaba a los estudiantes que lo rodeaban. Se veían tan maduros y extraños a él, siendo que la mitad de ellos serían de su edad o menores.
    "¿Y el chico?". Kyo se volvió hacia Kira cuando Itsuki empezó a molestarla dándole golpes con el codo. "¡Ah, olvidé presentarte a mis amigos! Gomen (perdón)!", y Kira se sonrojó en su ignorancia. "Bien, sabes que estoy en una banda desde la última noche, ¿no? Ellos son los miembros de la pandilla y amigos míos desde la infancia". Sabiendo su pésima memoria para las caras y los nombres, Kyo se concentró (tratando de verse tan causal como pudiera). Itsuki, el baterista, era más alto que Kyo y tenía el pelo negro. ¿O no? Cuando el sol brillaba en su cabello, le daba un tono verdoso. Llevaba una camisa transpirada y jeans, pero era notable su firme musculatura. Shizuku fue presentada como manager del grupo, teniendo a su cargo la ropa, las luces, la promoción, etc. Su pelo caía en una larga y lisa cascada sobre su frágil espalda y junto a su delgada cara, y parte de él estaba atado en una cola con cintas que se veían casi como hielo. "Parece ser del tipo matemático", se dijo Kyo al estrechar su mano fría. Ruka era la voz de fondo y hacía anuncios en medio de las presentaciones, pero ahora tocaba la guitarra de base tan bien como el guitarrista oficial. Era más o menos bajo, con brillante pelo rojo y una cara que se confundiría fácilmente con el de una niña. "Definitivamente menor que yo...", observó Kyo.
    Fubuki tenía pelo blanco echado atrás, excepto sus mechones. Era uno de los tecladistas de la banda. Sus ojos eran estrechos y tranquilos, como si abarcaran todo. Pese a su frágil físico, Kyo pudo sentir el "ki" que expelía Fubuki. Raiya, quizá tan alto como Kyo, era el guitarrista y tenía una GRAN sonrisa, pelo blanco también y ojos rojizos que parecían brillar de curiosidad. Y al último estaba Hotaru, corista y segunda tecladista. Era una frágil niña de cabello negro hasta los hombros, aspecto tímido y piel blanca que brillaba en la luz primaveral. Kyo le sonrió cuando ella se sonrojó al tenderle la mano. "Y conmigo, la banda 'Stella' está formada", anunció Kira. "Una banda larga, ¿no?". "Pero con estos miembros, podemo hacer música estupenda". "¡Por mientras no hagas una de las tuyas!". Con la respuesta de Shizuku a Itsuki, el grupo se echó a reír a carcajadas.
    "¡A tiempo!", dijo Kira caminando hacia el estudio para tener la clase de dibujo. Kyo la siguió (pensando cuán aburrido estaría en la cafetería del colegio), mientras la mitad de la clase corría hacia ellos. "¡Kira, Kira! ¿Y él?", y las chicas apuntaron a Kyo. "Uh.... gracias por el saludo, las quiero mucho también... él es...". "Kyo. Kusanagi Kyo desu.". "¿¡Kusanagi Kyo!!? ¿¡El campeón del KOF!?" dijo un coro de voces chillonas. Kyo pensó en su fama entre las chicas, pero viendo que Kira ya había tomado su posición para empezar los bosquejos, avanzó respetuosamente entre las chicas y se dirigió hacia ella. "Tú eres Kusanagi Kyo...", comentó Kira sacando un cuaderno y lápices de carboncillo. "Ahora que pienso, ni te pregunté tu nombre, aunque me debí dar cuenta...". "¿Así tanto?", repuso Kyo, repitiéndose el nombre de Kira mentalmente para no olvidarlo. "Oh. Yo estaré un poco seria en la clase, y me sentaré a dibujar en silencio. Siéntete libre para dar vueltas, Kyo-kun". "Con Kyo basta", dijo Kyo deslizándose hacia una pila de cajas cercana al sitio de Kira.
    Pasaron dos horas y los estudiantes descansaban un poco, mirando las frutas colocadas en el centro de la pieza, y rayando furiosamente sus cuadernos con los lápices de carboncillo. Kira se quedó en el rincón dibujando. Ya que sus otros compañeros se movían rápidamente de un lado a otro, se dirigió a Kyo. "Lo siento, ¿te aburres?". "¡Para nada!". "Usualmente descansamos para poder estirarnos un poco, pero yo me quedo y dibujo". "Parece que realmente adoras dibujar". "Sí, sólo en esto puedo competir con otros...", y Kira le sonrió, para luego volver a su trabajo. Kyo se inclinó a ver su trabajo, y aunque no tenía talento para dibujar, comprendió sus habilidades.
    "¡Kusanagi-kun! ¿Podemos hablar un poco?". Cinco compañeras de Kira vinieron hacia Kyo. El miró a Kira, que aún dibujaba. Ella se volvió, sintiendo su mirada, y sonrió. "¡Oh, no importa! ¡Ve a flirtearles!". "¿Cómo conoces a Kira...?". Kyo fue bombardeado con preguntas por las chicas, probablemente menores que él pero, después de todo, con mejores estudios. Por supuesto que Kyo, tan popular por su aspecto y publicidad, estaba acostumbrado. "Bien, recién la conocí en la noche... Ella está realmente metida en el arte, ¿no?". "¿Entonces no sabes mucho de ella? ¡Es una estudiante becada! No sabemos de qué colegio viene, ni hemos oído de ella en los concursos ni nada parecido. ¡Pero sin duda es buena!". "¡Córtenla ya! ¡Al final, eran cumplidos a mis espaldas...! Vámonos, Kyo, ya terminé por hoy". Kira caminó hacia el grupo, con el gran bolso al hombro. "¿¡Eh... Tan pronto!?", exclamaron ellas a colo mientras Kira iba a a puerta. Ella se volvió sonriente. "¡Por eso dejo el coqueteo para después de clase!".
    "Eh, ¿así que vives solo?", preguntó Kira. "Sí. Es muy bueno para mí, sabes, la libertad y todo eso". "... Definitivamente no te ves como alguien de conciencia limpia. Supongo que cenas siempre comida chatarra". "¡Bien pensado!", se rió Kyo. "¡Y te llamas artemarcialista! La fuerza viene de una dieta balanceada, sabe. Lo mismo corre para los artistas". "Sí, mamaíta". Aunque era la segunda vez que se veían, Kyo y Kira hablaban en voz alta, bromeando y riendo. "¡Es como si la conociera desde hace años! Puedo ser con ella como soy", se dijo Kyo. "Kira, la que ama dibujar... ¿Por qué me parece tan conocida?". "Bueno, no te puedo retar por eso. Yo siempre como fuera". "¿Y te llamas a ti misma artista!? Si siempre comes fuera, ¿quieres venir a mi casa a cenar?". "¿Esta noche? ¿Y ahora?". "¿Por qué no?". Kira fingió pensarlo, aunque Kyo se dio cuenta de que sólo bromeaba. "Ok, ¡pero no me mal nutras como a ti mismo!".
    La casa de Kyo estaba sorprendentemente limpia (gracias a Yuki que a veces la limpiaba). Kira empezó a curiosearr mientras Kyo abría el refrigerador en la cocins. Se introdujo en lo que parecía ser su pieza. El escritorio estaba lleno de revistas, historieta y un álbum de fotos. Había una mesita en el suelo con un teclado encima, y un cuaderno al lado. La cama, con las frazadas y las sábanas en el suelo, parecía estar en el mismo estado desde que Kyo se levantó en la mañana. En el colchón Kira encontró un despertador roto. "Supongo que lo rompió en la mañana tratando de levantarse", se dijo Kira conteniendo la risa. Sonrió y movió la cabeza al oír encenderse el microondas. Caminó al escritorio, que evidentemente no se usaba para estudiar (no con todos los cómics y las revistas de moto desperdigadas sobre él). Kira se rió sola. Sus ojos fueron hacia los libros y luego al álbum, y se congeló. Su visión se detuvo en una foto y se negó a despegarse de ella. "Kore wa (Esto es)..".
    Era la vieja foto de una niña de unos 5 años. Su pelo oscuro y sedoso estaba atado con una cinta de papel. En sus manitos sostenía la varilla sagrada, y llevaba ropa roja y blanca. Ropa de sacerdotisa. "¿Eso?", dijo Kyo desde atrás. "No me malinterpretes, no tengo fijación por las niñas chicas ni nada. Ella es la Sagrada Sacerdotisa Kushinada que me dio mis poderes". "¿La Sacerdotisa Kushinada?", repitió Kira. "Cuando el hijo de un Kusanagi cumple cinco, va al Santuario Kushinada en Izumo a purificarse y recibir el poder de las llamas de parte de la Sacerdotisa. Han pasado 15 años y fue la única vez que la vi en mi vida, pero aún mantengo la foto para tener buena suerte", Kyo explicó mientras llevaba la lasaña al living. Al volver a la cocina, vio a Kira aún mirando la foto y fue hacia ella, ruborizándose. "¡Ahora córtala, que me avergüenzas!". "Creo que olvidé presentarme por todo este tiempo...", dijo Kira abruptamente al darse vuelta. "Yo soy Kira Kushinada". Kyo pestañeó, miró a Kira, luego la foto y a Kira de nuevo. "¿Eh...?". "Hace mucho que no nos vemos...". ¡Ahora sentía su cara arder por hablar de la foto enfrente de ELLA, la chica de la fotografía! "¿¡QUEEEEEE!?".
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    Re: Tesis de un Angel Cruel

    Mensaje  Lunati[qiu] el Jue Jun 18, 2009 10:17 pm

    "¡Kyo, hey! ¡Córtala! ¡No te quería sorprender así!". De pura vergüenza, Kyo no habló nada mientras comían. Ni siquiera podía mirar a Kira como antes, y todo lo que hizo fue masticar la lasaña en silencio. Kira se sintió incómoda y trató de buscar un modo de conversarle. "¿Pero no tenemos la misma edad? ¿Por qué estás aún en la preparatoria?". Con eso, la frente de Kyo fue a dar a la mesa. "...Repetí dos veces", murmuró. Kira se maldijo por preguntar algo tan estúpido. "Uh... ¡Bien, el instituto puede esperar! Para salir del liceo basta con estudiar las cosas justas". "¡Tú tienes un talento del cual carezco!" "¿Cuál?". "Tienes un teclado en tu pieza, lo cual significa que sabes tocarlo. En el otro extremo, a mí me dan fobia los instrumentos musicales. ¡Envidio a quienes pueden tocarlos!". "¿Realmente? Pero apenas aprendes lo básico, es fácil". "¿Ves? Así es el estudio. Quizá te de cosa estudiar, tal como mi fobia". "... Es otro modo de ver las cosas. ¡Quizá sea cierto!". Kira estaba más que feliz de verlo sonreír de nuevo. "¿Qué tal si yo te ayudo a estudiar?" "¿Qué..?" "Como un profesor o algo así. Yo estoy en el instituto, así que te puedo ayudar". "¿Por cuánto?". "No puedo recibir plata de un viejo amigo, es gratis". "Pero no es justo... Yo me beneficiaré, obviamente, pero tú perderás el tiempo en un idiota como yo". "Pero...". Kira lo pensó un momento, luego sonrió con su nueva idea. "¿Qué hay sobre esto? ¿Me enseñas a tocar teclados, y yo te ayudo en tu estudio?". "Hmm... ¡Eso me suena mucho mejor! ¡Es un trato!". Y se estrecharon las mano como símbolo del acuerdo. "Yoroshiku na, Sensei! ("¡Encantado de ser tu colega, profesor!").


    [Perdon por el doble post, pero no me cabia todo en uno ^^U]

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